Orden y profesionalización para alcanzar los objetivos

Publicado en la Edición  de Nuestra Farmacia de octubre 2016. Sección Visión FACAF.

Las farmacias tucumanas comparten los mismos problemas que las del resto del país: financiamiento y rentabilidad. Con un mercado altamente competitivo y tendiente a la concentración, invitamos a los lectores a conocer más de cerca su realidad.

Sergio Barilari preside la Asociación de Farmacias de Tucumán desde diciembre de 2015 y, si bien desde hace ya 10 años participa de las actividades de la FACAF, integra desde hace un año la Comisión Revisora de Cuentas de la institución. De su mano, conocemos un poco más sobre la realidad de las farmacias tucumanas.

En Tucumán existen aproximadamente 600 farmacias distribuidas de forma bastante homogénea a lo largo de todo su territorio. No obstante, en la capital se localizan áreas con una mayor densidad de farmacias, producto de un periodo en el que la distancia entre una y otra no estaba regulada. Actualmente, la reglamentación vigente exige para la instalación de una nueva farmacia una distancia no inferior a los 300 metros respecto a una ya existente.

“En su conjunto presentan características muy heterogéneas; las farmacias más nuevas, orientadas por los estándares de los modelos modernos, poseen mayor superficie, sistemas de autoservicio, etc., coexisten con las tradicionales, algunas de las cuales, gradualmente, van adaptándose a las últimas tendencias”, detalla Barilari, quien desarrolla su actividad en una farmacia de la capital de la provincia.

Si bien la realidad de las farmacias tucumanas no escapa a las del resto del país, existen cuestiones particulares a destacar en cuanto a la tendencia a la concentración, ya que en los últimos años, las cadenas tuvieron una marcada política de expansión, fortaleciendo su presencia en las zonas comercialmente más importantes.

-¿Cuál es el orden de prioridades a tratar vinculados a la actualidad de las farmacias de Tucumán?

-El tema que, actualmente, más nos preocupa es la rentabilidad. Desde lo institucional, debemos mejorar la gestión de presentaciones, cobros y pagos; disminuir a las farmacias la carga administrativa y continuar reduciendo el recupero de gastos. Puertas adentro, observamos que muchas poseen áreas que pueden experimentar mejoras. Al respecto, nos encontramos en una etapa de búsqueda de medios y herramientas que nos permitan elaborar propuestas conducentes a perfeccionar los procesos para optimizar los recursos con que cuentan. Hoy en día ser una farmacia viable requiere un mayor volumen de ventas. Sin embargo, esta meta, fuera de un marco de orden y profesionalización, difícilmente posibilite la concreción de objetivos proyectados.  En otro orden de cosas, un tema de agenda que merece nuestra atención es el impacto que ejerce la presión impositiva en diferentes jurisdicciones donde además del impuesto a los ingresos brutos existen otros tributos municipales que también graban las ventas. No debemos olvidarnos que los precios son fijados a nivel nacional sin considerar esta heterogeneidad impositiva entre provincias y municipios, realidad que nos ubica frente a la perspectiva de encontrar propuestas superadoras.

-¿En qué aspectos cree que las farmacias de Tucumán deben mejorar?

-Resulta complejo mencionar un solo aspecto en concreto, dado que en nuestra Provincia, el desarrollo de la actividad en un rubro maduro que continúa reinventándose nos obliga a observar y analizar el fenómeno en perspectiva, revisando de modo permanente todos nuestros procesos. Tal vez sea ese el aspecto a mejorar, es decir, el de asumir una mirada crítica puertas adentro de nuestras farmacias.

Al servicio

La Asociación de Farmacias de Tucumán mantiene un vínculo cercano son sus socios. En la institución se reciben consultas y se asesora a los asociados en temas comerciales, impositivos y legales. Según la complejidad de cada caso, se realiza un asesoramiento conjunto con profesionales y especialistas de las áreas correspondientes.

Asimismo, Barilari señala como logro de la gestión: “Hemos reducido el recupero de gastos y estamos trabajando para cambiar el sistema de gestión y para incrementar las Obras Sociales a las que hacemos auditoría, para seguir disminuyendo los débitos y descomprimir las tareas administrativas de las Farmacias asociadas”.

-¿Cómo es la relación que mantiene la Cámara con las Obras Sociales? ¿Cuáles son los principales desafíos a sortear?

-Hemos construido buenos vínculos con las Obras Sociales, y continuamente estamos volcados a ofrecerles más y mejores servicios, intentando optimizar los procesos que compartimos con ellas. Con el tiempo, hemos logrado modificar la concepción de los medicamentos como un gasto para acercarles la visión de que, en rigor de verdad, estos representan una inversión en salud. Este es el punto de partida desde el cual pretendemos imponer una mejor comprensión del servicio que brindamos desde las oficinas de farmacia.

-¿Cuáles son las principales demandas de los farmacéuticos de Tucumán en cuanto a Capacitación?

-Principalmente, están enfocadas a dos áreas puntuales: una, orientada a la parte académica (vinculada con la profesión farmacéutica) y la otra, relacionada con el perfil comercial (management, marketing, recursos humanos, etc.)

CÓMO VEN LOS TUCUMANOS A LA FARMACIA

“En términos generales, percibimos que, en nuestra sociedad, no se conoce en profundidad la realidad y la complejidad de las farmacias. De ahí que, sostenemos que desde las instituciones deberíamos analizar bien qué imagen queremos proyectar y cómo hacerlo para no sobrecargar al público en general con información muy técnica y sin un mensaje claro.”