EN PANDEMIA EN UNA LOCALIDAD CORDOBESA  LOS FARMACEUTICOS COLABORARON  EN DENUNCIAR  SITUACIONES DE VIOLENCIA DE GENERO

Se trató del protocolo “Pañuelo Rojo”. Las víctimas que ingresaban a las farmacias sólo portando esa distinción a modo de mensaje,  recibieron  ayuda al instante en la farmacia de su confianza.
“Lamentablemente durante los períodos más complicados de la pandemia las situaciones de violencia aumentaron y por eso pusimos en marcha un programa como una manera de ayudar a las víctimas”, explicó  Sandra Pérez,  farmacéutica  de la ciudad de Bell Ville , en la provincia de Córdoba y actual secretaria de la Mujer de la Federación Argentina de Cámara de Farmacias (FACAF).

Pérez fue también la primera presidenta  de la Cámara de Farmacias del Centro Argentino.  “En Córdoba más del 64 por ciento de las matriculas de Farmacias corresponden a mujeres y en nuestra cámara esa cifra supera el 70 por ciento. En mi caso nací y crecí en el ambiente farmacéutico, profesión que heredé de mi padre  y que ejerzo con mucho amor y placer”, agregó.
La ciudad de  Bell Ville tiene una población de 45000  habitantes y está ubicada a mitad de camino entre Córdoba y Rosario (Santa Fe). En la región funcionan más de 30 farmacias,  donde también la mayoría de sus titulares son mujeres.  “Por la estructura de la ciudad, se puede llegar caminando o en bicicleta a cualquier punto de expendio farmacéutico. Además  dentro de la Cámara tenemos algunas zonas donde hay únicas farmacias con toda la carga que representa porque esos locales tienen  que estar de guardia y activos los 365 días del año. Allí la labor farmacéutica es más ardua, inclusive porque no hay médicos de manera permanente y entonces el farmacéutico es el único acercamiento a la atención primaria de salud que tienen los vecinos. La tarea que realizan es admirable”, dijo la farmacéutica.

“En pandemia tuvimos que trabajar esforzadamente para llegar a todos los habitantes y adecuar el sistema. Armamos una red con los médicos y entonces acercamos a domicilio medicamentos para tratamientos crónicos, en especial a vecinos mayores para evitar que salieran de sus casas. Fue muy enriquecedor trabajar con el círculo médico y todo salió muy bien”, destacó Pérez.
La secretaria de la Mujer de FACAF se refirió también a las actividades que realizan desde la institución.  “Ya estamos trabajando para retomar los encuentros de 100 mujeres de farmacia que antes de la pandemia realizábamos cada año durante el mes de la Mujer. Y por supuesto seguimos avanzando en este proceso de revalorización y  empoderamiento de las mujeres en sus actividades profesionales. Mi papa fue uno de los fundadores de  la Cámara. Entonces recuerdo que había dos mujeres que pusieron todo su amor y esfuerzo para trabajar pero nunca llegaron a presidir la institución.  La primera vez que la Cámara tuvo en la presidencia una mujer fue conmigo  y muchos años después.  Hoy  atravesamos importantes cambios, se ha recorrido un gran camino por la igualdad y los jóvenes, a diferencia de nuestra generación, tienen más allanado estos procesos. En lo personal he trabajado siempre para tener participación y hacer oír mi voz” dijo Pérez, quién en su tiempo libre practica trekking y también disfruta de la cocina y la pastelería.