En pandemia el rol de la farmacia en cualquiera de sus formatos fue y es vital para contener a la comunidad

“Cuando se inició la pandemia por COVID, contábamos con poca información y había desorientación. Entonces la Farmacia, cada una en su formato, fue vital no sólo en la atención, sino también en el acompañamiento y la contención de los pacientes. Muchas personas que tuvieron que suspender tratamientos crónicos, cirugías, estudios porque los centros de salud estaban saturados, siempre contaron con la presencia del farmaceútico y sus colaboradores que nunca dejaron de atender”, recordó Carlos Larcher, presidente de la Cámara de Farmacias de Chaco, secretario de Actas de la FACAF y socio fundador de la Federación que nuclea a más de 5.000 farmacias en Argentina.

Larcher asegura además que en la “peor etapa de la pandemia, cuando había mucho miedo y algunos profesionales médicos dejaron de atender, la Farmacia argentina estuvo muy presente. De ninguna manera reemplazamos a los médicos, pero nunca dejamos de acompañar y contener a los pacientes y ese contacto ya es irremplazable. Así lo vivimos en el Chaco y en otras provincias también”.

Y en ese sentido destacó el intenso trabajo realizado desde FACAF. “Cuando todo comenzó –por la pandemia- había una gran desorientación. Nosotros al ser un servicio público y esencial teníamos que continuar trabajando y enfrentar varios problemas. No contábamos con protocolos, indicaciones, había inconvenientes por la restricción en la circulación, pero trabajamos intensamente para proteger el abastecimiento y además se fueron generando soluciones para las necesidades que desde las cadenas nos llegaban. Elaboramos protocolos a partir del sentido común, hasta que se comenzó a conocer cómo funcionaba el COVID y se diseñaron indicaciones oficiales. Nuestra cámara siguió funcionando permanentemente porque entendíamos que éramos el soporte de las farmacias que se estaban arriesgando en la atención. Chaco fue una provincia que junto con el Conurbano bonaerense fueron regiones muy afectadas por el virus en el inicio de la pandemia. Había localidades donde los intendentes en estricta cuarentena no dejaban entrar a la nadie y sin embargo garantizamos la llegada de los medicamentos siempre” dijo el titular de la Cámara de Chaco.

También resaltó Larcher que “aun cuando estábamos considerados como personal esencial para trabajar y trasladarnos, no lo fuimos en el aspecto impositivo ni para las inmunizaciones. Pero después de cinco meses de gestión ante todos los estamentos políticos logramos que todos los farmacéuticos, empleados de farmacias y empresarios del sector asociados a la Cámara recibieran la vacuna. Fue una campaña exitosa y muy importante”.

Larcher se vinculó a la actividad farmacéutica desde muy joven. “Mi familia nació entre medicamentos. Mi padre era viajante de un laboratorio extranjero en el Chaco. Cuando cumplí 16 años abrió una farmacia. Era un empresario emprendedor y aunque no era farmacéutico profesional siempre estuvo comprometido con la actividad. Recuerdo que desde chico le preparaba la valija con las muestras de medicamentos que luego llevaba al interior por caminos de tierra. A los 19 cuando muere, me hice cargo de la farmacia. Entonces mi hermano decidió estudiar la carrera de Farmacia en Misiones. Fue uno de los egresados de la primera promoción”, es parte de la historia de vida del dirigente.

Muy joven, con apenas 23 años, administraba la farmacia familiar y entonces vislumbró la idea de unirse con otros colegas. Así en 1986 nació la Cámara de Chaco. “Y nuestra cámara fue una de las pioneras en integrar la FACAF. Era una época en la que había mucho debate con mucho respeto por las distintas posiciones. También participamos en la Cámara de Comercio de Resistencia, en la Federación Económica de Chaco. En ese camino aprendimos mucho de la actividad dirigencial y del empresariado en general”, dijo Larcher.

“En la FACAF trabajamos tanto con grandes cadenas de farmacias como con las más pequeñas. Conocemos la realidad en cada comunidad. Cada paciente va buscando el formato que le resulta más cómodo, afin o cercano”. Para nosotros todos los formatos son válidos. Hay pacientes que eligen más mostrador que farmacia y todos deben adaptarse, lo importante es cubrir la necesidad del paciente. En el interior los clientes van pasando tres o cuatro generaciones y esto tiene un valor extraordinario porque el farmacéutico cumple una función parecida a los médicos de familia que saben la historia de la familia y aconsejan hasta donde las atribuciones profesionales lo permiten” explicó el empresario farmacéutico.

Para Larcher hay que “fortalecer las instituciones que nos representan y tienen que ser cada vez más democráticas y federales. La salud en Argentina es federal, el derecho de la salud es una potestad no delegada en el gobierno central y la capacidad de legislar en salud es un derecho de las provincias. Si no hubiera sido por ese federalismo en la salud, muchos tratamientos alternativos en provincias que fueron corajudas no hubieran podido ofrecerse. Miles de argentinos se salvaron de morir , de terminar asistidos con un respirador , de pasarla mal por efectos posteriores al covid porque hubo farmacéuticos que decidieron tomar en sus manos esa potestad. La salud en Argentina es federal, no unitaria y hay que tener coraje si uno cree que hay algo mejor poder aplicarlo. Eso se hizo en varias provincias en beneficio de la población. Soy un gran defensor de la salud federal en Argentina y es algo por lo que los farmacéuticos tenemos que seguir bregando” concluyó el dirigente de la Cámara de Chaco.