EN LOS BARRIOS DEL CONURBANO LA FARMACIA FUNCIONA COMO UN CENTRO PRIMARIO DE LA SALUD EN EL QUE LOS VECINOS TIENEN MUCHA CONFIANZA

Con una vasta experiencia en el rubro farmacéutico, Sandra Prieto, vicepresidenta la cámara de Farmacias de sur del gran buenos aires (CAFASUR) y protesorera de FACAF aseguró que en el conurbano “se valora muchísimo la actividad. Para los vecinos la farmacia es el centro primario de atención, o sea cuando en el barrio hay un problema de salud se consulta primero con el farmacéutico y por eso tenemos que estar muy preparados, saber hasta dónde llegamos con nuestros conocimientos y derivar cuando los casos son más serios. Los pacientes confían muchísimo en el farmacéutico”.

Desde muy pequeña Prieto conoció su verdadera vocación. “Mis juegos desde pequeña eran con frascos imaginando que creaba remedios. Cuando tuve que decidir mi carrera universitaria no dudé. Estudie en La Plata Farmacia porque fusionaba química, biología y medicina, todo lo que me apasionaba” admite la profesional, quién obtuvo su título con apenas 23 años y enseguida comenzó a ejercer en Quilmes “su Patria chica”.

La profesional completó su formación entonces en la farmacia más grande de Quilmes. Recuerda que la propietaria fue creadora de la CAFASUR y participó desde el inicio de la FACAF. “Fui formada dentro de un criterio especial que reconoce a la farmacia como un centro de salud y una empresa el mismo tiempo. Y cuando hablamos de empresa fuerte significa responder siempre las necesidades de los pacientes, contar permanentemente con un buen stock y variedad de medicamentos, así como una atención de excelencia”.
En un repaso por su carrera, que ya acumula 36 años de dedicación, Prieto reconoce que “siempre” mantuvo muy fuerte los conceptos de la farmacia preparadora. “Mis primeras experiencias fueron en laboratorios de preparaciones y cuando me independicé y tuve mis propias farmacias, la investigación en laboratorio fue lo más importante”.
En ese sentido explicó que la actividad farmacéutica preparadora o también conocida como elaboración de recetas magistrales tuvo un notable crecimiento durante la pandemia por COVID-19. La profesional citó a modo de ejemplo la demanda en preparaciones requeridas por los médicos, como Ibuprofenato Ihnalatorio o Ivermectina.

“La farmacia preparadora toma una parte de la medicación que la industria desecha porque no es redituable económicamente o porque son dosis que no les interesa comercializar, son los que se llaman medicamentos huérfanos. En estos casos la farmacia se encarga de elaborar el producto de manera personalizada, siempre con receta médica. Por ejemplo suelen indicar la combinación de dos o tres drogas en un mismo medicamento que los laboratorios no producen. Se trata de una farmacia especialista para lo cual en la provincia de buenos aires existen buenas guías prácticas y protocolos que reglamentan este trabajo, de manera que los profesionales médicos y los pacientes pueden estar muy tranquilos con relación al trabajo magistral que realizamos”.
“El trabajo entre el médico y el farmacéutico, el intercambio de ideas o conocimientos ha crecido muchísimo durante la pandemia y esta unión beneficia muchísimo a los pacientes con más y mejores prestaciones para su salud. Estamos conectados todos los farmacéuticos magistrales y también con un grupo importante de médicos que requieren de preparaciones, realizan consultas y hasta proponer fórmulas”.

En su querido Quilmes, Prieto tiene una especial relación con sus clientes. “En un repaso no puedo olvidar que recién recibida vacuné a chiquitos que hoy son padres y traen a sus hijos. Con todos ellos establecimos una relación muy directa y casi que conocemos sus historias clínicas desde siempre. La farmacia también es un lugar de reunión. A veces simplemente los vecinos pasan a saludar, para contarnos sobre un problema o simplemente nos preguntan si necesitamos algún mandado. Esto nos nutre el alma permanentemente” explicó la farmacéutica.

En esa zona sur del Gran Buenos Aires, la profesional explicó que los beneficiarios de PAMI son quienes más contacto tienen con su farmacia de confianza. “Aun en épocas complicadas en las que se generan retrasos en el pago de las obras sociales, siempre mantuvimos la cobertura de las prestaciones con un sector de la población que tanto necesita de la farmacia. Muchas de esas personas hace más de 30 años que confían en nosotros y nuestro primer compromiso es protegerlos”.