CATAMARCA: ÚNICA PROVINCIA CON INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA DE ÚLTIMA GENERACIÓN APLICADA A LA FARMACIA

Una joven emprendedora logró transformar la actividad farmacéutica de su familia con más de 35 años de trayectoria en esa provincia norteña, en un servicio moderno, ágil y de excelencia al incorporar un robot de origen alemán que controla stock de medicamentos, chequea vencimientos y expende los productos en segundos. La máquina no quita la atención personalizada a los pacientes que acuden al local, pero acorta tiempos en la provisión y también ofrece un espectáculo inédito para los clientes. “Me tocó heredar y continuar un legado muy preciado de mi padre. Fue un desafío muy fuerte y nada fácil, pero hoy es un orgullo y un honor demostrar que las mujeres empoderadas también podemos producir cambios profundos en cualquier rubro de la salud”. Es el pensamiento de Florencia Sosa, quien tiene 29 años, es Licenciada en Administración de Empresas, Contadora, Gerenta de ECA- empresa que provee servicios de salud – y presidenta además de la Cámara de Farmacias de Catamarca. Hace tres años, cuando perdió físicamente a su papá asumió la responsabilidad de continuar con la cadena de farmacias de la familia pero también decidió realizar un cambio hacia el modelo de farmacia más desarrollado.

Según dijo Sosa, fue una transición “dura y difícil”. “Pasamos de una generación por encima de los 60 años a otra de mi edad. Si bien entendía el rubro y me preparé mucho, había que respetar también las tradiciones. Uno de mis propósitos de cambio fue presentar el primer robot de Catamarca y del NOA aplicado al rubro. Fue una jugada muy interesante y un impulso a la bienvenida de la tecnología y a lo que quería transmitir como mujer empresaria, pero sin faltar el respeto a mis familiares y sus trayectorias “.

La actividad farmacéutica familiar de la presidente de la Cámara de Farmacias de Catamarca comenzó con su abuelo en Poman, un pueblo del interior de esa provincia, donde fundó la farmacia “El Carmen”. Después su padre continuó expandiendo el rubro a nueve sucursales conocidas como Farmared, hoy convertida en la marca “Minerva”. “Cuando muere mi padre continué pero siempre con la idea de innovar. Para los adultos no es fácil confiar y delegar en los más jóvenes, en especial en una provincia chica. Pero lo hemos logrado y sin alterar en nada la tradición familiar” explicó la empresaria.

Dijo además que se remodeló un espacio original de 150 metros cuadrados y se reconvirtió en una moderna instalación de más de 300 metros cuadrados. “Logramos incorporar este robot como tecnología de punta y es un orgullo que esté en nuestra provincia”.
El “robot farmacéutico” es de origen alemán y el primero en llegar al noroeste argentino. Fue traído desde Munich, escanea, chequea vencimientos y personaliza el stock de medicamentos. Se trata de un cubo que almacena a más de 40 mil medicamentos. Es un brazo que se maneja de manera automática, con procesos que se realizan en segundos. Sosa aseguró que “se presenta también como un show para los clientes. Es el único del mundo que tiene un diseño con paneles laterales, donde se interactúa con las personas que pueden participar”.