Lazos de familia

UNA FARMACIA, UNA HISTORIA

En la esquina de 14 y 150 en Berazategui se encuentra la Farmacia Benedetto. Allí los hermanos Benedetto llevan adelante la empresa familiar nacida en 1955.

Un aire de calidez familiar envuelve el clima de la farmacia Benedetto y la convierte en un espacio que, no por muy concurrido, deja de ser acogedor y cercano a la comunidad. La tradición familiar, el horario de atención extendido y rigurosamente puntual, y la constante preocupación por brindar respuestas a las necesidades de los vecinos, hacen la diferencia y abonan la afirmación de los vecinos: “Si no lo tiene Benedetto, no está” y esa es la mejor publicidad.

Más de treinta personas trabajan actualmente en esta farmacia que este año cumplirá sus 60 años. El primer local se inauguró el 24 de noviembre de 1955 y funcionó a un par de cuadras del actual emplazamiento, en las calles 17 y 150. Pocos meses antes, en mayo, la farmacéutica Rosa Cadenas de Benedetto había alcanzado su título de grado y junto a su marido Jorge Enrique Benedetto, por ese entonces empleado de la Cervecería Quilmes, habían dado inicio a lo que hoy es un sueño cumplido.

A los pocos meses de andar, ese primer local literalmente voló por los aires al derramarse un tanque de solvente en el sótano y provocar un incendio. Lejos de derribar las esperanzas, ese hecho lamentable decidió a Jorge Benedetto a dedicarse con exclusividad a la farmacia, y pese a que no era farmacéutico, sí era muy buen comerciante y su habilidad y visión de futuro marcaron la diferencia.

Con el correr de los años se adquiere un nuevo local en las cercanías, hecho a la medida de las necesidades de una farmacia. La inclusión de la los servicios de Óptica y Homeopatía, junto al auge de las Obras Sociales fueron claves en ese momento para determinar el crecimiento del negocio.

Por aquellos años en Berazategui era muy importante la obra social del vidrio gracias a Rigolleau. Benedetto comenzó a atender no sólo a estos afiliados, sino también a los de SEGBA y otras obras sociales que ofrecían contratos como IOMA, YPF, y demás.

Ya en 1977 se suma al negocio familiar, Gustavo Benedetto, quien aporta sus conocimientos de Contabilidad y Administración de empresas e impulsa a su padre a pegar el salto que marcaría el futuro del negocio: el traslado a la calle principal. “En ese momento se había eliminado el régimen de distancia en la Provincia de Buenos Aires y convencí a mi padre, que siempre apoyó mis ideas locas, con la condición de comprar el local porque siempre había sufrido el estar atado a un alquiler”, recuerda Gustavo, y agrega: “En junio de 1981 un martillero amigo me avisa que la actual esquina de la farmacia salía a remate judicial en dos días. En esa esquina estaba el famoso Bar Pablo’s. que era propiedad era de una financiera que había quebrado”. Finalmente la familia adquiere el edificio por 40 millones 200 mil pesos y construye en 84 días el nuevo local, con la ayuda de un préstamo de la Droguería Suizo, vinculada al Banco de Italia.

La nueva etapa

El espacio actual fue adaptándose a las necesidades y brindó espacio para dos laboratorios, siendo el más grande el dedicado a alopatía. Los tiempos fueron cambiando y fueron necesarias nuevas reformas edilicias, siendo la última en 2008.

El matrimonio Benedetto ya no se encuentra al frente del negocio, ambos viven en Capital Federal y visitan la farmacia con regularidad. Su lugar fue ocupado por sus hijos y otros profesionales en la Dirección Técnica. “Siempre tuvimos una farmacéutica auxiliar. En 1981 incorporamos a María Teresa Jové, que al retirarse mi madre en 2006 pasó a ser la Directora Técnica”, afirma Gustavo Benedetto, quien junto a su hermano, de profesión abogado, dan trabajo a 30 empleados.

En cuanto a los desafíos de la farmacia actual, se centran en la financiación. “Notamos que cambio el mix de venta, hoy el gran porcentaje de venta es a través de la seguridad social. Berazategui no tiene gran poder adquisitivo para compras de lujo. Además, desde 2003 el régimen de Obras Sociales brindó mayor cobertura a los afiliados en cuanto a descuentos y amplitud. Eso hizo que aumentáramos la venta de forma importante en el área de Obras Sociales, por lo cual nuestro principal problema pasa hoy por la financiación”, resume Gustavo Benedetto y agrega: “Tenemos gran apoyo de las droguerías que nos surten: Suizo, del Sud y Asoprofarma para no dar faltas a los clientes”.

El reconocimiento con el que cuenta actualmente la Farmacia Benedetto no es casualidad, sino una consecuencia de fuertes convicciones y una clara visión del negocio. Finalmente Gustavo Benedetto nos da la clave del éxito: “La mejor publicidad para la farmacia es tener el medicamento que la gente venía a buscar y cumplir el horario. Después de tantos años ya la gente lo sabe y eso marca la diferencia”.

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