“Las Cámaras son la Federación, parece un juego de palabras sencillo, pero implica tantas cosas y es muy profundo”

Publicado en la sección Entrevistas de Nuestra Farmacia en la edición de octubre 2016.

César Bardal es el Director Ejecutivo de FACAF. Hace 15 años llegó de Bahía Blanca provincia de Buenos Aires, para crecer junto con la Federación. Hoy, sigue trabajando para cumplir los desafíos que se plantean en las farmacias argentinas.

¿Qué significan los 30 años de FACAF?

FACAF significa, por un lado, gran parte de mi carrera profesional, y por el otro un gran cambio en mi vida personal. Hace 15 años vine exclusivamente desde Bahía Blanca para trabajar en FACAF, al tiempo vino mi familia. Fue una decisión muy importante, y es una experiencia de vida.

En mi ciudad había llegado a ser propietario de una pequeña farmacia, pero tenía bastantes problemas para poder sustentarla, al poco tiempo, se dio la oportunidad de venir a la Federación.

La FACAF está marcada a fuego en mí, es un poco mi historia. He pasado por todos los lugares, mi primer proyecto fue el desarrollo de la página web junto con Fernando Alonso en la parte de sistema, después, la migración a un sistema contable y de gestión, que antes se hacía a mano. FACAF no tenía convenios, el único era PAMI, y trabajé para generarlos, lo cual fue un desarrollo personal y profesional importante.

En ese camino que comenzaste a caminar hace 15 años, ¿cuál fue tu primera impresión?

Que Dios atiende acá, viniendo del interior comprobás eso. Por ejemplo, nosotros en la Cámara de Bahía Blanca podíamos hablar con un Gerente de zona, y acá hablabas con el Gerente General o con el que realmente genera las cosas, y lo digo en todos los aspectos, tanto en Laboratorio como en Obras Sociales.

Con FACAF redescubrí mi carrera. Como farmacéutico estuve 10 años en una farmacia comunitaria, es decir, tengo la experiencia profesional; pero estar acá es una vuelta distinta y aplicar otros conocimientos en base a auditorías, a realizar convenios, a calcular cápitas, a ver consumo. Di un vuelco profesional grande, pero tengo suerte, porque hago lo que me gusta y en alguna parte se debe notar.

Podemos decir que fue testigo y protagonista de la evolución de la Federación

No me pesa lo que hago, siempre he acompañado y estado con todas las dirigencias de distintos sectores, si bien no es tan longeva la Federación estoy desde Carlos Rolleri, primer presidente, hasta Miguel Lombardo, el actual. Carlos fue quien me trajo desde la Cámara de Bahía Blanca.

A lo largo del tiempo he visto distintas dirigencias y actitudes, y debo reconocer que en la actualidad se ha conformado un grupo de dirigentes muy potente; de empresarios chicos, grandes y medianos.

Gracias a esa conformación, tenemos una visión de Farmacia muy completa y eso es importante, porque las problemáticas de las farmacias, si bien en el fondo son las mismas, no afectan a todos por igual y desde este grupo esta realidad es visible y palpable. Nadie sabe más de farmacia que la gente que tenemos, y eso lo he aprendido y comprobado a lo largo de los años. Todos somos empresarios y está muy claro hacia dónde queremos ir. En FACAF hay un concepto general de farmacia, pero también un concepto de farmacia familiar, uno de Capital Federal, otro desde lo local, y se tiene en claro el esfuerzo del empresario farmacéutico por progresar y poder abrir su primera sucursal, y su segunda. La médula de lo que es la farmacia en Argentina está en FACAF.

Argentina es uno de los países que tiene mayor popularidad de farmacia, en cualquier pueblito o zona encontrás, aunque sea, un botiquín farmacéutico o una farmacia. He tenido la oportunidad de caminar un poco y no en todos los lugares de Latinoamérica, por lo menos, existe una situación similar; y eso es un mérito como país.

¿A qué atribuís esa popularidad de la farmacia?

Yo lo atribuyo a que el empresario farmacéutico fue y es muy activo. Desde la Salud Pública, uno de los conceptos que tenemos como farmacia, se favorece la accesibilidad del medicamento, pero desde la farmacia como una actividad comercial, la accesibilidad del medicamento provoca más ventas.

Ahí se encuentra un poco el secreto de la Federación, haber resuelto la dicotomía de la farmacia: lo profesional versus el negocio. La Federación, desde sus inicios, tuvo en claro el concepto paciente-cliente, para mí eso es la llave del éxito, porque si la farmacia no es sustentable, no puedo desarrollar mi profesión.

¿Cuáles son los principales objetivos a futuro?

Proyectos hay muchos, es una preocupación constante de la dirigencia. En este sentido, hay que continuar trabajando en el fortalecimiento institucional, no es la Cámara y la Federación, las Cámaras son la Federación, parece un juego de palabras sencillo, pero implica tantas cosas y es tan profundo. Cuando nos demos cuenta realmente de eso, vamos a tener un potencial enorme, pero hay que dejar de lado ambiciones personales y pensar más allá.

Para nosotros la base del fortalecimiento institucional es que las Cámaras crezcan en cantidad de farmacias y en número de servicios. No sirve de nada tener una cámara fuerte, una federación fuerte, si nuestras farmacias no lo son. Una cosa tiene que ser consecuencia de la otra.

Estamos trabajando en dar más y mejores servicios a la farmacia, ser protagonistas en Convenios a nivel nacional y poder dar el apoyo necesario a las Cámaras, que de hecho lo hacemos.

Las realidades son distintas, pero la farmacia argentina es una…

Desde FACAF apoyamos y acompañamos a las Cámaras desde la realidad argentina y desde las realidades zonales. De esta manera, trabajamos con las distintas Cámaras en convenios provinciales, y asesoramiento jurídico junto Alberto Ruiz, Carlos Otto y un sinnúmero de dirigentes en la parte de paritarias. Esto es una variable muy importante en las farmacias, y así nos consolidamos y crecemos.

Con esta última dirigencia hemos desarrollado validadores propios, y un proyecto de digitalización de recetas que ya es una realidad, y que nos permite disminuir los tiempos del proceso. Nuestro trabajo es directamente proporcional al mejor funcionamiento de la farmacia. Un proceso más ágil, me hace ser más claro, más transparente. También el CIEF es uno de los proyectos que encaramos. Una de las razones por las que se generó fue la de capacitarnos y capacitar a los dirigentes para que vean el árbol y no el bosque, es algo que nos ayudará a ampliar nuestra mirada.

¿La distancia genera dificultades para el trabajo en equipo?

La Federación no paró nunca, creció y crece constantemente y uno de los logros más importantes es descentralizar las reuniones de Consejo Directivo, llevarla a las provincias. El grado de participación que tienen hoy antes no existía, después está en cada uno tratar de hacer y llevar los cambios, porque el silencio no ayuda, no construye.

FACAF tiene tres pilares que lo identifican y que lo hacen grande, el tecnológico, la capacitación y el liderazgo.

Hemos pasado momentos muy difíciles, hace poco el Convenio PAMI fue una prueba difícil dirigencial e institucionalmente.  Entendemos que atomizada la farmacia es más fácil de manejar que en bloque o encolumnada atrás de una idea; lo importante es difundir, hacer partícipe y consensuar.

Todo hace al fortalecimiento institucional, desde las capacitaciones hasta el ser un actor importante tecnológicamente, nosotros brindamos soluciones innovadoras a los nuevos desafíos, convenios, validación, trazabilidad y digitalización de recetas.