“A FACAF vengo a hacer lo que me apasiona”

Sección Nuestra Gente – Revista Nuestra Farmacia N°73

Fernando Alonso es el Jefe del Departamento de Sistemas. Hace 17 años que es el responsable de administrar, entre otras tareas, la red de servidores y computadoras de la Federación, y responder a los requerimientos de los usuarios.

 

¿Cuándo ingresaste a FACAF?

Ingresé en 1999; tenía en ese entonces, si mal no recuerdo, 20 años. Hoy en día, tengo 37.

Antes de entrar acá, trabajaba con Karin Costa, socia de la empresa que le daba soporte técnico a FACAF. Iba a hacer tareas de soporte a FACAF como lo hacía con otros clientes de Karin, y viendo mi desempeño en dichas tareas, tanto Julio Álvarez (Director Ejecutivo de FACAF de ese momento) como César Bardal (actual Director Ejecutivo), le propusieron, cada uno en forma independiente, a mi papá el Contador Luis Alonso (Ex Gerente General), que fuera la persona que se encargara de la administración de la red de FACAF. Mi papá les respondió que no había problema pero que se lo propusieran ellos al Dr. Rolleri (Presidente de FACAF en ese momento), ya que por razones obvias él no quería intervenir. Es por ello, que al día de hoy, les estoy agradecido por la oportunidad que me dieron.

En ese entonces, estábamos en el edificio de Hipólito Yrigoyen. El departamento era un dúplex en el tercer piso de otro cuerpo del edificio. Incluso habían pasado los servidores ahí. Cuando ingresé me recibió César Bardal. Después llegaron Sergio Moure, Daiana Rincón y Gabriel Romero.

Me llamaron para encargarme de la administración de la página web y mas delante de la red, en ese momento apenas surgía internet, FACAF no tenía página web y quería empezar a moverse en ese ámbito. La idea era que entrara, me capacitara y me empezara a meter en el tema. En ese momento tenía conocimientos básicos en sistemas. Empecé a aprender, trabajando junto con la gente que contrataron para hacer el proyecto, los cursos y la práctica. Hice la capacitación de Microsoft, MSCE (Microsoft Certified Systems Engineer), que consta de 6 cursos, recuerdo que todos los libros que te daban eran en ingles ya que en esa época no había versión en español. Tenía que ir aprobando un curso por mes, los exámenes eran por multiple choice y se hacían en una computadora especial que estaba conectada con el ente certificante. Más adelante también hice cursos de Linux y Calipso entre otros.

  ¿Siempre te gustó todo lo que se relaciona con la tecnología?

Sí, vengo de Escuela Técnica, soy “Técnico Electrónico orientado a Computación” pero me prepararon para afrontar cualquier tarea que tenga que ver con lo técnico. Estudié en el Institutito Industrial Luis A. Huergo, en San Telmo, y tuve computadora en mi casa desde los 12-13 años, desde ahí empecé a aprender tratando de repararla o mejorarla.

¿Cómo fueron cambiando tus tareas a lo largo de los años en FACAF?

Estando en Hipólito Yrigoyen todo fue creciendo de a poco, empezamos con dos o tres servidores. Antes de que nos mudáramos contábamos con aproximadamente 6 servidores. Y hoy estamos teniendo, sumando maquinas físicas y virtuales, entre 22 y 24 servidores, de los cuales una parte atiende a la red local y la otra a todo el país.

Empecé con una administración de red general. Me ocupaba principalmente de los servidores como de la página web, de los requerimientos diarios de los usuarios y de la reparación de los equipos entre otras tantas cosas; si había algo que arreglar que no tuviera que ver con lo mío también daba una mano. Después FACAF siguió creciendo y nos mudamos al 7° piso del edificio de la calle Montevideo en Febrero del 2001. Siempre se fue incorporando gente, que por mi trabajo lo traduzco a usuarios de computadoras. Antes de mudarnos, éramos unos 13-15 usuarios y hoy ya somos más de 30, sin contar los servidores.

Hoy en día, fueron cambiando mis tareas, porque tengo más usuarios y servidores que atender y por ende más demanda. Años atrás, llegó un momento donde se hacía difícil que manejara todo solo. Han surgido problemas complicados en horarios extra laborales y siempre estuve ahí para solucionarlos, pero a veces este tipo de situaciones interfería en mi vida personal porque no tenían a quien acudir y de a poco se fueron incorporando soluciones. Para lo que eran Bases de Datos y Linux se contrato un servicio de DBA y Linux que me ayudaba con temas puntuales y podía acceder a cualquier hora; para lo que es Calipso (nuestro CRM principal) siempre tuvo su propio soporte aunque muchas veces colaboro con ellos, y para los requerimientos de los usuarios se incorporó a Emilio Mantilla que me ayuda en todo lo relacionado a los usuarios, tanto de FACAF para adentro como para afuera, y de algunas tareas que por falta de tiempo no puedo manejar, como la gestión de la reparación de equipos, impresoras, compra de insumos, etc.

Contacto con las Cámaras

Al principio he tenido contacto con las Cámaras por teléfono, en general por temas  relacionados a la página web. Hoy respondo por mail los temas más complicados y del resto se encarga Emilio, ya sea por mail o telefónicamente, y si hay algún problema que él no puede resolver me lo deriva. Por lo general lo que sucede es que cuando se cae un servidor que afecta a las Cámaras o Farmacias, suelen llamarme, entonces Emilio se ocupa de atenderlos y yo de solucionar el problema.

 Los cambios en la actualidad

En este trabajo siempre surgen cambios, que pueden venir de un requerimiento, de un problema, o de una necesidad de mejorar o actualizarse. El cambio es inevitable y hay que acompañarlo.

Hace poco se implementó un proyecto de migrar varios servicios que funcionaban acá en el área de sistemas (la Página Web, el Disco Virtual, los sistemas de Notas de Crédito de Cámaras y Farmacias, y el Prescam) a un lugar seguro, con mejor infraestructura, donde tuvieran funcionalidad ininterrumpida y una recuperación ante desastres adecuada, cosa que estando en FACAF no se podía dar. Por ejemplo, uno de los problemas más comunes en FACAF es cuando se corta el suministro eléctrico, ya sea por causas externas o porque salta una llave. El corte eléctrico, además de no dejarte trabajar, hace que dejes de prestar servicios hacia fuera. Además puede dañar uno o varios servidores, física o lógicamente, a pesar de que uno tenga todos los resguardos. A veces un servidor que se apaga mal puede romper una base de datos, o algún componente de hardware; ya nos pasó varias veces.

Hacia adelante

Siempre hay cosas para mejorar, en estos momentos estamos evaluando varios temas. Todavía quedan servidores y servicios por reemplazar que afectan a la red interna de FACAF, hay equipos viejos y/o desactualizados tanto a nivel software como hardware que representan un riesgo y estamos trabajando en actualizarlos. Siempre es un desafío ya que son cosas que llevan tiempo de planificación, presupuesto y muchas horas de trabajo.

Otra cosa a mejorar es la comunicación laboral y la planificación de tareas, para minimizar las trabas e imprevistos, y se pueda avanzar más rápido y con eficiencia en proyectos y temas a resolver.

El trabajo

Me gusta lo que hago, a FACAF vengo a hacer lo que me apasiona y le pongo todo. No podría venir acá a hacer una rutina, o a hacer mi trabajo a medias. Vengo a hacer las cosas bien. Me gusta administrar las redes, me gusta trabajar con los servidores, me gusta innovar con la tecnología y me gusta afrontar los cambios y modernizar las cosas aunque a veces me cuesta. Dicen que soy medio parco con los usuarios jaja, pero es cierto, las horas de trabajo a veces no me alcanzan y no tengo mucho tiempo de socializar, además que en sistemas estamos acostumbrados a que nos hablen porque algo no funciona.

Soy un enfermo de la tecnología. Siempre tengo el mejor celular y me la paso tratando de descubrirle algo nuevo. Lo uso mucho para trabajar ya que me ahorra tiempo. No sólo respondo mails y mensajes, sino que muchas veces entro a los servidores por TeamViewer o SSH o lo uso para solucionar problemas de red; he hecho infinidades de cosas con el celular. Muchas veces la tecnología me hace descubrir cosas que después se convierten en una solución para los usuarios o para los servidores.

 

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